Si sufre ansiedad que le interfiere con sus actividades de la vida diaria y/o pensamientos difíciles de controlar y/o tres o más síntomas relacionados con la ansiedad (ej.: intranquilidad, fatiga, dificultad de concentración, irritabilidad, tensión muscular, alteraciones del sueño) por un tiempo prolongado deberá consultar a un médico.

Si tiene la impresión de que los síntomas se mantienen sin cambios después de un mes de tratamiento o si empeoran, consulte a su médico.

La duración del tratamiento no debe exceder los 3 meses sin consultar al médico.