¿Cuáles son los síntomas de ansiedad más frecuentes?

Una de las características principales de esta enfermedad, es que presenta un cuadro sintomatológico muy amplio, y a menudo cercano a otras enfermedades, por eso, es probable que se confunda con otros tipos de patologías.

Los síntomas de la enfermedad se podrían clasificar en:

01 Cognitivos:

Se refiere al modo de procesar la información que tienen los pacientes y cómo les afecta a ellos mismos, como pensamientos recurrentes, catastrofistas y anticipatorios, preocupaciones excesivas, dificultad para concentrarse, pensamientos muy polarizados (es decir, pensamientos muy extremos: o muy buenos o muy malos, se ve todo o blanco o negro), cualquier noticia afecta negativamente, entre otras.

02 Físicos o fisiológicos:

Manifestaciones somáticas como, por ejemplo: fatiga, tensión muscular, taquicardia, molestias gastrointestinales, dificultad respiratoria, nauseas o vómitos, dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido… estas entre muchas otras.

03 Conductuales:

Son observables de manera objetiva en los pacientes. Por ejemplo: sentimientos de agitación, inquietud o impaciencia, irritabilidad, dificultad de concentración, hiperactividad, temblores, tartamudeo, ingesta compulsiva o incluso ataques de pánico o temores irracionales.

Todos estos síntomas dan lugar a que estos pacientes tengan problemas a la hora de relacionarse con su entorno.

Es muy común que experimenten bloqueo ante situaciones sociales, les cueste decir “no”, que estén muy pendientes de las opiniones que tienen de ellos los demás, o sientan temor a ser avergonzados o humillados.

Preocupación excesiva

Uno de los síntomas más comunes de un trastorno de ansiedad es la preocupación excesiva. Esta preocupación tiene que ser grave e intrusiva y afectar a la capacidad para concentrarse y realizar, no solo las tareas diarias, sino también una amplia gama de eventos. Además, aparece de manera automática sin que prácticamente nos demos cuenta, escalando rápidamente el nivel de preocupación.

Sentimientos de agitación, inquietud e impaciencia

Cuando alguien se siente ansioso, parte de su sistema nervioso simpático se potencia. Esto desencadena efectos por todo el cuerpo, entre ellos: pulso acelerado, palmas sudorosas, manos temblorosas y boca seca.

Estos síntomas ocurren porque el cerebro cree que ha percibido un peligro y comienza a preparar el cuerpo para reaccionar ante la amenaza. Estos efectos serían útiles en el caso de una verdadera amenaza, y sin embargo, pueden ser incapacitantes si el miedo está solo en la cabeza de quien padece esta patología.

Fatiga

Fatigarse fácilmente puede ser otro síntoma potencial de padecer ansiedad generalizada. La fatiga puede ser una señal de un trastorno de ansiedad si va acompañada de preocupación excesiva. Sin embargo, también puede indicar otros trastornos de salud.

Dificultad para concentrarse

La mayoría de las personas diagnosticadas con trastorno de ansiedad generalizada reportan la dificultad para concentrarse. Algunos estudios muestran que la ansiedad puede interrumpir la memoria funcional, un tipo de memoria responsable de retener información a corto plazo.

Irritabilidad

La mayoría de las personas con trastornos de ansiedad también experimentan irritabilidad excesiva, especialmente cuando su ansiedad está en su etapa más crítica. Dado que la ansiedad está asociada a una alta agitación y preocupación excesiva, no es sorprendente que la irritabilidad sea un síntoma común.

Tensión muscular

La tensión muscular está fuertemente vinculada a la ansiedad. Es posible que la tensión muscular como tal aumente la sensación de ansiedad, al igual que es posible que la ansiedad conduzca a una mayor tensión muscular, o que la causa de ambas sea un tercer factor.